El Oropouche es una enfermedad infecciosa transmitida de animales a humanos. Fue identificada por primera vez en Trinidad y Tobago en 1955. Posteriormente, se expandió a países como Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Panamá, Venezuela y otras áreas fuera de la cuenca del Amazonas. Según datos proporcionados por el médico infectólogo, Antonio González Mata, los primeros casos en Venezuela se registraron en 2016. Entre 2023 y 2024 se observó un aumento repentino. El 26 de marzo de 2025, el Ministerio del Poder Popular para la Salud emitió un comunicado informando la identificación de cinco nuevos casos, sin especificar su ubicación.
Este es un virus que se transmite, al igual que el dengue, por la picadura de un vector o mosquito, en este caso llamado Culicoides paraensis, mejor conocido como el jején. Los síntomas de esta patología son fiebre, dolor de cabeza intenso, escalofríos, dolores musculares y dolor en las articulaciones, malestares que fácilmente se pueden confundir con dengue, chikungunya, zika, paludismo, fiebre amarilla y fiebre mayaro. Para González, es de suma importancia que las personas que presenten estos síntomas acudan a centros médicos para que se les realice el despistaje correspondiente
Ana Carvajal, médico especialista en enfermedades infecciosas, detalla que para diagnosticar el oropouche se debe realizar una PCR (reacción en cadena de la polimerasa) específica para este diagnóstico. Este procedimiento se lleva a cabo a través de una muestra de sangre, la cual es procesada en el Instituto Nacional de Higiene «Rafael Rangel», ubicado en la ciudad de Caracas. Debido al anuncio realizado por las autoridades, los centros de salud han activado un protocolo de vigilancia para estudiar detalladamente cada posible caso.
Hasta la fecha, no se cuenta ni con vacunas ni con medicamentos antivirales específicos para prevenir o tratar la enfermedad. El tratamiento, luego de confirmada la presencia del virus, es sintomático; es decir, tratar de bajar la fiebre, controlar el vómito, tratar cada malestar por separado.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), indica que para reducir la cantidad de culicoides en el ambiente, se pueden tomar medidas destinadas a eliminar sus sitios de reproducción, tales como: drenar charcos y eliminar acumulaciones de agua en jardines y patios; mantener limpios los alrededores del hogar, retirando hojas en descomposición y materia orgánica acumulada; y mejorar el drenaje en zonas húmedas para evitar la formación de lodo y la acumulación de humedad. Se debe evitar el contagio por las picaduras de mosquitos. Usar repelente de mosquitos.
Casos de oropouche pendientes desde el 2024
En 2024, la OPS registró 16.239 casos confirmados de Oropouche en la Región de las Américas, incluyendo cuatro defunciones. Estos casos se reportaron en once países y un territorio de la región.

Los países con el mayor número de registros el año pasado fueron: Brasil, con 13.785 casos y cuatro defunciones; Perú, con 1.263 casos; Bolivia, con 356 casos; Estados Unidos de América, con 108 casos importados y Cuba, con 626 casos.
En el año 2025, hasta el mes de febrero, se había confirmado 3.765 casos de Oropouche en la Región de las Américas. De estos, Brasil registraba 3.678 casos, Panamá 79, Cuba 4, Perú 2 y Guyana 1.
Con el reciente reporte de las autoridades venezolanas sobre los cinco casos de Oropouche confirmados, se estima que los datos de Venezuela se incluirán en las próximas publicaciones de la OPS. Cabe destacar que en el país no se han emitido informes epidemiológicos desde el año 2016, lo que impide conocer las enfermedades que se registran.
